Meneándose como un felino en busca de su presa, recorre la mirada para seleccionar a el mejor. Sabe elegir, tiene cinco candidatos que darían la talla, conoce ese aroma que despiden cuando están ansiosos de conocerla, al recorrer sus cuerpos nota un ligero abultamiento entre sus piernas. Esta en su terreno y ahora ella se moverá de acuerdo a su estrategia.
Cada uno tiene diferentes cualidades, pero no se interesa por nadie que beba más de la cuenta, ni que fume por no tener un carácter firme, así es como descarta a tres de inmediato. Tiene que decidir entre dos, aunque bien podría saciarse inmediatamente de aquellos titanes. No, hay que seguir el patrón. Elige.