lunes, 6 de agosto de 2018

Crónicas Godin: Imperio azul




El imperio azul. Mi primer trabajo como becaria en aclaraciones financieras.

No sé cómo sea el trabajo de planta, pero como becario en el banco que tiene el imperio azul, para mí, resultó horrible.

Pero vamos a desmenuzarlo, primero lo primero. ¿Cómo sucedió?, pues yo tenía 19 años y necesitaba un trabajo porque para mí era importante ya no depender de mis padres, tener poder adquisitivo para lo que deseara sin ninguna condición de limpieza en la casa. Mi amiga “Griselda” (Llamémosla así por cuestiones de identidad porque ella aún trabaja ahí) me ayudo a pasar mi CV a la RH y tener una entrevista hasta Plaza Cuicuilco. Realice la entrevista y quede en el área de aclaraciones financieras con un equipo bastante peculiar. Lo que no contemple como primeriza en el mundo Godínez fue la distancia ¿Imagínense el trayecto? Desde San Andrés de la Cañada hasta Plaza Cuicuilco todos los días. Pensé que como mi amiga podía trasladarse desde un lugar en Cuautitlan que se llama “Lecheria” pues yo también podría. Fatal desde ahí mi decisión.

Para mí como becaria fue horrible la situación. Recorrer todo ese trayecto para acomodar el archivo, si me imaginaba lo que hacía una becaria, pero es muy diferente de que te digan “De vez en cuando vas a acomodar el archivo” a de verdad hacerlo diario, yo trataba de esmerarme y agarrarle amor a lo que hacía, pero fue horrible, buscar todos los días fechas entre los papeles, y después ordenarlas, perforarlas y archivarlas en las malditas carpetas verdes que usan en las oficinas.

Y otro punto fue el mal clima laboral en el área, si me dijeron “No le hables a tal persona”, ¿Por?, soy libre de hablarle a quien pinches me de mi gana, perdón, me exalté. Y a las que me dejaban hablarles eran nefastas, a la primera oportunidad me hacían ver que no sabía nada y que iba a ser difícil que me contrataran.

Comía hasta la 1 de la tarde y solo me daban 25 minutos, la comida iba en el “contrato” entonces en eso no gastaba, pero se descontaba de mi “sueldo”.  Salía a las 5:30 de la tarde y pues el regreso era peor, llegaba a mi casa hasta las 8:00 de la noche. Aguanté los primeros 15 días porque me dijeron que me iba a llegar completo mi “sueldo”, adivinen mi expresión cuando en mi tarjeta tuve una bonita remuneración de $300.- MXN.

Y me cayó el 20 que me había vendido muy muy pero muy barato, mi esfuerzo de levantarme a las 5 de la mañana para salir a las 6 y llegar a las 8:30- 8:45 al trabajo y aguantar todo ese clima laboral, para que me dieran $300.-, con permiso, yo dije “Me largo”. Mi amiga aguanto todo lo que pudo, y ahora está de planta, pero yo no pude. Y realmente no aprendí más que darme valor en el ámbito laboral, cobrar por lo que sé.

-Nary



viernes, 3 de agosto de 2018

Oxidada



“Cualquier camino es bueno si no sabes a donde llegar”

He estado un poco oxidada, todo esto de trabajar en una oficina y cumplir con un horario me absorbe, pero ese es tema para otra entrada de blog.

Tengo muchas ideas pero no puedo plasmarlas, generalmente he escrito sobre cosas de amor, odio y desamor, pero tengo la idea de Feminos, sin embargo me quede atorada.

También tengo la idea de “Crónicas de un Godín”, que se trata de historias escritas sobre mi experiencia como oficinista.
La idea de “1910: Cartas a un viajero del tiempo”, “Dos orgasmos”, “Sigilio”

Eso me frustra, tener tantas ideas y no poder plasmarlas con claridad, tener tantas historias, pero a la vez miedo de que este escribiendo algo ya escrito, no sé si sea común ese miedo.

He decidido encontrar tiempo en el trabajo para seguir escribiendo. Jefe, si algún día ve esto, no se enoje, ya entregué la volumetría de Julio y la de Agosto está sencilla, entonces, ahorita se la mando.

Continuando con el tema, pues no quiero dejar de escribir, en estos tiempos de redes sociales, es más sencillo realizar un video, pero a mí me gusta escribir, para escribir hay que leer, sin embargo, también estoy un poco oxidada en ese tema.

Tome un hábito horrible desde mi último trabajo y es dejar los libros inconclusos. Pero mientras voy leyendo también compartiré mi punto de vista de los libros, que obviamente no será el más acertado, pero si será mi sentir sincero.

Para mi es difícil seguir escribiendo, pero al igual que Kárate aunque sea difícil si dejo de hacerlo me deprimo.


-NAROYE