"El mundo onírico es inhóspito, te puedes perder en el o encontrar lo mejor de ti. El tiempo no importa, pueden pasar meses en un parte horas"
Desde hace años sentí que perdí cierto rumbo, cierta inspiración para poder escribir y plasmar realmente mis sentimientos. Como si mi inspiración se hubiera bloqueado. No tenía ni la más mínima intención de escribir de nuevo. Sin embargo por sucesos recientes de mi pasado buscándome, ha vuelto a mi memoria varios sueños de los cuales sólo conservaba para mi.
Indague sobre sueños escritos en un antiguo blog, y al leerlos, es como si recordara haberlos vivido en la realidad, antes de que piensen internarme de nuevo en un hospital psiquiátrico, debo confesar que puedo distinguir este mundo, al onírico.
Contaré algunos para tenerlos presentes cuando los necesite. Pero debo confesar que el mundo onírico me parece aún mas hermoso que este, no me refiero a los humanos, sino a las maravillas que puedo ver en aquel mundo tan desconocido por muchos, imposible para otros, y una verdadera falacia para la mayoría.
El planeta de los Ganeshas
Durante una etapa muy depresiva para mi ya que estaba pasando por un duelo bastante doloroso, constantemente tenía pesadillas, y mi hermana me despertaba a mitad de la noche para abrazarme y arrullarme. Jamás me había sentido más vulnerable que en esa etapa.
Bueno, tuve un sueño bastante peculiar. El planeta de los Ganeshas. Ganesha es un Dios del panteón Hindú, durante un tiempo le recé y me acuerdo que tenía un altar donde le ponía muchos dulces, le gustaban mucho.
Lo recuerdo como si fuera un bosque, la niebla lo cubría, pero podía escuchar el río, el canto de las aves y ese frío que se siente al amanecer. El cielo estaba completamente estrellado, y poco a poco la luz del sol aparecía. Pero, estaba equivocada, no era un sol, sino dos. Había un sol del tamaño que conocemos, el que se ve desde la tierra y otro más grande que daba una luz opaca, de color verdoso.
Se disipo la niebla y ahí, frente a mi había cientos de elefantes, enormes, de verdad enormes, del tamaño de un edificio de 4 pisos. Usaban una especie de corona y algunos caminaban en 2 patas. Cruzaba un puente enorme y uno de ellos me recibía como si me estuviese esperando. Caminábamos juntos y platicábamos sobre lo sucedido.
-Debes dejar todo ese enojo que llevas dentro, sino no podrás seguir visitándonos, te perderás en las sombras y no te volveremos a ver- Me decía como si fuera un amigo lejano.
-¿Pero qué lugar es aquí?, hay dos soles y la tierra no tiene dos soles. ¿Dónde estoy?
En ese momento soltaba una carcajada como si le estuviera contando el mejor chiste del universo.
-¡Ay niña!, has pasado mucho tiempo en el mundo de los humanos que no recuerdas este, es el planeta de los ganeshas, o al menos así nos llamas tú. El verdadero nombre por más que te lo quisimos enseñar es imposible de pronunciar para tu especie.
Yo me sentía Alicia cayendo por el agujero del conejo blanco, todo parecía tan real, el cielo era de un tono rosado, había dos soles, agua en abundancia, elefantes caminando por todos lados, peces enormes, y a mi lado un amigo diciéndome que ya no pasara tanto tiempo en el mundo de los humanos.
-Bueno, si es cierto, entonces ¿Tú o alguien más recibía mis ofrendas de dulces?
Se quedo viendo a mis ojos con una decepción y susto al mismo tiempo, mientras repetía la siguiente frase:
-Te atraparon, ¿Cierto?, al fin te atraparon y te borraron los recuerdos. La primera vez que llegaste aquí, huías de ellos, tú les llamas "Los grises", y te invitamos a una cena, te contamos sobre nosotros pero no grandes detalles, ya que temías que usaran esa información en nuestra contra si te llegaban a atrapar, el Dios que tu llamas Ganesha, es un ancestro nuestro, un gran sabio.-
En ese momento, recuerdo que lloraba, que me sentía pésimo por no recordar ese sueño. Por dejar que me atraparan, aunque tampoco lo recordaba, tenía una gran laguna mental o mejor dicho una gran laguna onírica. Y me hubiese encantado haber conservado esos recuerdos. Lo abrace y le pedí perdón.
-¿Tienen manera de mover el planeta?, esconderse, ir a otra parte del universo.
Soltó de nuevo una gran carcajada, como si todo lo que dijera pareciera chiste.
-Ya estamos muy lejos de nuestra última localización, nos sorprendió que nos encontrarás. Tienes mucho enojo en tu alma, suéltalo y serás libre, podrás ver más allá de tu planeta, te convertirás en lo que tú dices "Viajera de mundos", no sé si nos volvamos a encontrar, pero es hora de que te vayas, te están persiguiendo de nuevo. No dejes que te atrapen. Recuerda: Suelta ese odio de tu alma, te sanará.
En ese momento desperté, 4:00 am, salí al patio y mire al cielo, como iba a extrañar a mis amigos de "El planeta de los Ganeshas"
viernes, 24 de abril de 2020
Sombras del pasado parte 1
"El camino que tomas para evitar tu destino, es el mismo que te llevará de vuelta a el"
Es extraño ver todo esto como algo natural. Es ver mi vida en una película mientras estoy sentada en una sala del cine. Recuerdo cada decisión, cada sentimiento, cada sensación en la piel.
Varios "parte aguas" que hicieron posible el estar ahí sentada viendo mis memorias.
Es como si el pasado me llamara a confrontarlo y raro, porque de verdad creí que lo estaba haciendo. Creí que estaba confrontándolo, cara a cara.
"Si vas detrás de él pierdes tus alas y todo lo conseguido hasta hoy"
"Si te marchas jamás conocerás a tu hija ni tendrás algún legado"
"Debes soltar el enojo o no entenderás el porque de tu existencia"
"Yo soy tú"
Son varias frases que tengo gravadas del mundo onírico, que vuelven a mi con su búsqueda.
¿Qué pensarías si alguien de tu pasado volviera diciéndote que por tu culpa, el se va a casar?
Y no solo eso, ante su regreso en tu mente se dispara una serie de recuerdos sobre tus sueños, no sobre tu realidad, sino sobre todo lo que has soñado. Es absurdo, debería recordar lo que se supone que es mi realidad.
Pero en eso volvieron a mi varios sueños después de que me aleje de esa persona, en términos tal vez psicológicos mi cerebro recordó cuando "supero" todo ese duelo. Pero, hay muy pocos recuerdos sobre lo real.
-Naroye
Es extraño ver todo esto como algo natural. Es ver mi vida en una película mientras estoy sentada en una sala del cine. Recuerdo cada decisión, cada sentimiento, cada sensación en la piel.
Varios "parte aguas" que hicieron posible el estar ahí sentada viendo mis memorias.
Es como si el pasado me llamara a confrontarlo y raro, porque de verdad creí que lo estaba haciendo. Creí que estaba confrontándolo, cara a cara.
"Si vas detrás de él pierdes tus alas y todo lo conseguido hasta hoy"
"Si te marchas jamás conocerás a tu hija ni tendrás algún legado"
"Debes soltar el enojo o no entenderás el porque de tu existencia"
"Yo soy tú"
Son varias frases que tengo gravadas del mundo onírico, que vuelven a mi con su búsqueda.
¿Qué pensarías si alguien de tu pasado volviera diciéndote que por tu culpa, el se va a casar?
Y no solo eso, ante su regreso en tu mente se dispara una serie de recuerdos sobre tus sueños, no sobre tu realidad, sino sobre todo lo que has soñado. Es absurdo, debería recordar lo que se supone que es mi realidad.
Pero en eso volvieron a mi varios sueños después de que me aleje de esa persona, en términos tal vez psicológicos mi cerebro recordó cuando "supero" todo ese duelo. Pero, hay muy pocos recuerdos sobre lo real.
-Naroye
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