"Dichoso quien encuentre el amor, más aún que se enamore, pero nadie entiende la dicha de enamorarse dos veces y sentir el mismo amor" Nohy
Cada uno tiene la bandera blanca para entrar en mis aposentos, comprenden que consiguieron el amor de una diosa. Lo veo en sus ojos.
Son fuego y hielo, son mi complemento para respirar lo bueno que hay en
esta vida.
Depredador por naturaleza, oscuridad rodea sus ojos, y ese abismo en el
que caigo perdida por entender su cantar. Cauteloso en extremo,
me embriaga sus letras y sin en cambio me priva de ellas.
Hay algo en él que me atrae hasta el extremo de verlo dormir y sentirme protegida.
Su roce me activa, pero hay algo más, hace que entienda la adoración, ternura, deseo,
cariño, y furia mientras recorre mi cuerpo.
Sus besos son diferentes me saben a dulzura pero a reclamo, y eso es lo que me
encantó, me reclamo como suya sin saber que ya lo era desde que cruze mi vista con él.
Sus ojos, sus ojos negros, la espesura y el abismo en ellos.
Sus cambios, su privación, sus limites, sus obstaculos, eso acepto de él.
No podría acompañarme a la batalla, no me acoplo a sus movimientos ni a su manera de pelear, sus movimientos son austeros y yo, yo tengo una escuadra la cual dirigir, necesito a un compañero, no a un hombre más a quien darle órdenes.
Pero lo admito, él puede ser mi destrucción total.
Guerrero, mi compañero de batalla, sus brazos mi hogar. Su aroma mi vicio, y su pecho
mi mejor lugar al dormir.
Porte de León, en su andar lo demuestra, sabe tratarme de todas maneras:
niña, mujer, amante, confidente, amiga y compañera.
Su roce, sus manos, sus besos sólo son una cosa: pasión, de la más carnal y vana. Eso con él me gusta, me gusta entregarme a la pasión, a la lujuria, al deseo, a lo embriagante mientras estoy en sus brazos. Nadie me podrá ocasionar lo mismo, una explosión de sentidos y perdición mientras la noche es nuestra.
Eso es lo que pasa, la noche nos abruma, el cambio es en el día, donde más que fieras, parecemos cachorros jugueteando.
Después de embriagarme de él, sólo quiero reposar en su pecho, el latir de su corazón arrullandome, sus brazos haciendome suya y yo se algo, él también es mio.
"Son diferentes, son opuestos entre ellos y a mi.
Soy suya, y son míos, sin importar tiempo o época."
E.
-NAROYE
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