"El tiempo es relativo, mientras para ti han pasado 3 meses, para mi ha pasado un año"
Querido:
Espero que donde se encuentre leyendo esta carta se sienta de lo mejor, he perdido la esperanza de que vuelva algún día. El amor que le profesé sigue intacto pero quedó inmortalizado en esa época donde usted y yo reíamos, dónde me estrechaba a su pecho y me dormía al ritmo de su corazón.
Desde la última carta han pasado muchas cosas. Estuve a punto de irme al manicomio, gracias a Dios mi Psicólogo ha mostrado amistad hacia mi persona. Nos encontrábamos en medio de la Plaza de Ixcaquixtla, a lo lejos pude ver un hombre que se parecía a usted mi Señor, sentí tanta emoción que corrí a su encuentro, al llegar frente de aquel hombre me di cuenta que fue un error, en ese momento lloré por su ausencia, le dije a mi Doctor que debía de encontrar la manera de viajar en el tiempo e ir a su encuentro, jamás nadie me había visto con tanta ternura al explicarme que eso fue producto de mi imaginación y si no mostraba mejoría era probable que me internaran en la capital.
Como profesionista que es hizo un reporte para sus superiores, le dieron un ultimátum el cual mencionaba que si no mejoraba me internarían dentro de 3 meses.
Usted jamás va a volver, ¿Cierto?, se perdió de la felicidad conmigo mi Señor, aunque usted desafortunadamente ya me haya olvidado puedo atreverme a escribirle hasta que mi corazón lata por alguien más. Y eso no está muy lejos de ser verdad.
Espero que los tratados de Variku no sean impedimento para alguien más que viva el posible amor real que nosotros estuvimos a punto de vivir.
Cuídese mucho, déjeme mencionarle que de mi Colitis ya estoy mejor, fui con Doña Carmela la curandera y me hizo un baño de hierbas para curarme la herida que usted me dejo en el pecho y después me ha dado un té para el estomago, he estado aprendiendo de ella y me gusta saber de lo oculto, así a distancia puedo sentir de vez en cuando que piensa en mi.
Con cariño,
E.
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