viernes, 5 de julio de 2019

Feminos: Un día más...

"Algo falta, es extraño... todo está en orden, pero no parece razonable que seamos los únicos.."


La brisa me despierta, el reloj suena, me he olvidado de nuevo cerrar la ventana... Un momento, recuerdo que la he cerrado, me había estado molestando el despertarme con la brisa, realmente nunca me ha gustado mucho vivir cerca de la costa...

Me levanto como si tuviera una resaca, pero no he bebido la noche anterior, desde hace 6 meses se ha prohibido el alcohol por temas de "Seguridad genética", o eso nos han dicho. Leó mi diagnóstico médico, como cada mañana. Una pantalla se despliega frente a nosotros para decirnos si debemos atendernos o que suplementos cambiar. Siempre ha sido así. Desde que vivía con mi padre mi salud ha sido buena, sin embargo desde hace 6 meses algunos presentamos problemas en el hígado.

Desayuno el zumo de espinacas, tomo mis suplementos, y me preparo para salir a correr a la playa. Es una regla que todos debemos seguir, Buena alimentación y ejercicio. El sol ha ido cambiando el tono de mi piel, ahora estoy un poco más bronceado, y me han salido unas pequeñas manchas en la cara, le llaman pecas. Corro 6 kilometros diario, llego a casa y me ducho con agua fría. Siempre ha sido refrescante sentir el agua fría recorriendo mi cuerpo agitado por tanto calor.

Mientras me ducho y cierro los ojos, he tenido ciertas imágenes extrañas la última semana. Son flashazos donde estoy sentado, tomando mi desayuno, leyendo lo que se conocía como periódico, y a lado mio esta un ser parecido a nosotros, pero con cabello largo y rasgos más finos, el pecho abultado y desprendiendo un olor muy dulce y fresco. No le doy más importancia, salgo de la ducha, tomo mi desayuno y me dirijo al trabajo.

Hoy parece que me he levantado con ganas de recordar mis días de estudiante, todo se debe a esos flashazos, desde que ví el periódico en ellos, recordé que en la escuela nos enseñaron que antes, todos nosotros usábamos algo llamado automóvil, jamás entendí eso, tenemos dos piernas para desplazarnos, ¿Quién querría usar esas cosas para llegar a todos lados?
¡Ah si! hace 200 años estaban tan mal diseñadas las ciudades que tu trabajo estaba demasiado lejos de tu vivienda. Es tan reconfortante caminar 30 o 40 minutos para llegar a tu trabajo.

-¡Eileen! que bueno verte, me acompañas a la sala de juntas por favor- Nada como una plática matutina de Jefe para iniciar bien el día, Aarón ha tenido un comportamiento un tanto paranoico los últimos días.-
-Claro Aarón, sólo déjame poder iniciar en el portal
-No, no, no, nada de eso, lo harás después de que platique contigo

Nos dirigimos a la sala de juntas, siempre he odiado esa sala, es como si cada vez que entrarás ahí, todo lo estuvieras haciendo mal. Aarón me indica que pase primero, enciende la luz, la sala es pequeña, colores grises y un tanto fría. Se sienta justo en frente de mi, como si tratara de descifrar mis expresiones, inicia su intento de descubrir algo en mi.

-Eileen, no creas que estamos aquí porque has hecho algo malo, realmente has desempeñado muy bien tus actividades
-Entonces, dime, ¿Qué sucede?
-Esta plática es para anunciarte que tendrás capacitación especializada, esto por tan buen trabajo que has hecho
-¿Capacitación especializada?
-Si, mira, dentro de dos semanas, estarás viajando a una isla que está cerca de aquí con otros 10 informáticos, tendrán todas las atenciones y estarán aprendiendo un programa que La Capital acaba de lanzar para seguridad genética. Después de esto, podrán trabajar en el Centro de Estudios Genéticos, que está ubicado al norte.
-Aarón, agradezco mucho esto... pero, perdona la desconfianza, pensé que no se permitía que familiares trabajaran en el mismo lugar... ¿Sábes que mi padre trabaja ahí?
-Lo sé, pero a mi no me concierne el lugar de tu padre, por el momento mi responsabilidad eres tú y que se acaten las órdenes de que vayas a la isla y después al CEG.
-Ok, entiendo...
-Bueno Eileen, eso sería todo, ve y reportate al portal- Salgo de la sala, me dirijo hacia El Portal.

Lo único que no me gusta de mi trabajo es la identificación, siempre se nos pincha el dedo para leer nuestro código genético, no me gustan las agujas. Tomo asiento a lado de Mael, siento como se conecta el "Interruptor" en la nuca, y accedo a El Portal. Se despliega ante mi "El Túnel", como lo llamamos; realmente le llaman "Conexión interespacial", pero la forma es más parecida a un túnel. No entiendo ese rebuscamiento de nombres.

El Túnel nos lleva hacia una visión de la galaxia de Orión. Y ahí están. Que maravillosa vista. Tres Cuyantú adultos, trabajando con Mael, Gaela y Niall, hasta el momento sólo había descifrado las estrategias de batalla de los Ondranis, son muy honorables; pero los Cuyantú desde pequeño me han parecido interesantes. Veo a mis amigos concentrados con cada Cuyantú, pero Mael hace una pausa, parece como si su Cuyantú olfateara algo y se va, por un portal. Frente a mi dice que el tiempo de espera es de 3 minutos, por lo que Mael aprovecha para saludarme. Hemos sido amigos desde la infancia.

-¡Elieen, es impresionante! su código es demasiado complejo, pero al mismo tiempo fascinante, podremos documentar cómo viajan entre dimensiones.
-Lo sé Mael, parece que el tuyo ha ido a almorzar.
-¿Por qué lo dices? nadie sabe a dónde van los Cuyantú cuando desaparecen.
-Bueno me ha parecido ver como si olfateara algo- Me mira extraño, como si lo que acabara de decir fuera una locura
-¡Hey, parece que es tu turno! disfruta la experiencia y el reto. Cada Cuyantú tiene una codificación diferente, a Gaela le ha costado más que a nadie, su Cuyantú empezó a hacer un ruido extraño, como si gorgoreara, pensamos que era una especie de llanto, pero era su código
-Pero es el mejor de los cuatro descifrando códigos espaciales. ¿Qué tal le ha ido a Niall?
-A Niall lo ha tocado, todos nos quedamos fríos, pensamos que iba a ser devorado.
-¿Qué lo toco un Cuyantú y ha salido ileso?
-¡Jajaja que increible no! bueno, parece que es tu turno

De repente se abrió un portal, salió el Cuyantú que me tocaba descifrar, pero sólo se podía ver la mitad de él fuera del portal, de repente sonrió... jamás había leído que podían sonreir. Me recorrió un escalofrío por la espina dorsal...-Elena- pronunció, ¿Qué, los Cuyantú pueden hablar? ¡Me tomó del brazo y me jaló hacia él!

-¡Mael, ayudame!
-No puede oírte

¿Cómo paso esto? tengo miedo, no veo nada, esto es virtual, yo estoy sentado en el edificio de codificación del sur, no es real, necesito que me saquen ya, siento que me tomó
de los brazos, se acerca a mi, estoy aterrado.



-Vamos a visitar a la primera madre- ¿Que es eso? ¿La primera madre? , esto no está pasando, esto no es real, esto es aterrador...

-NARY-

domingo, 27 de enero de 2019

Sin conexión

"Creí un momento que estaba en el paraíso, pero solo fue un momento de silencio para que pudiera reconocer que estaba a punto de conocer un infierno rutinario"

Los días pasaron después de tener un "Descanso" en el entrenamiento, todo parecía tranquilo, y por las mañanas tenía tiempo de poder leer o ver algunos vídeos sobre críticas hacia lo que sucedía en el mundo. Reproducía mi música preferida mientras desayunaba o tomaba una ducha larga. Sentía paz, y muchas ganas de salir a cualquier otra parte que no fuera la oficina. 

Tomaran mis letras como si no estuviera agradecida con mi trabajo y el dinero que aporta a mi economía y surgirán pensamientos de "Si quieres ganar mejor debiste estudiar más", y si pero también no. Claro que agradezco el dinero que me aporta cada quincena pero si de mi dependiera, iría a cualquier otro lugar.

Supongo que mi descontento empezó desde que nos limitaron el acceso a Internet, los días donde parecía odiar a todo el mundo tan solo bastaba poner de fondo en You tube algunas conferencias mientras terminaba de contabilizar pagos. Suena muy Millenial, lo sé pero eso hacía que todo pareciera un poco mejor, terminaba contenta y a tiempo.

Siempre he sido una persona que piensa mucho y bastante rápido, en mi mente puedo saltar de un tema a otro, realizar análisis, crear diálogos para diferentes escenas ficticias si es que pudiera suceder en la vida real. Al limitarme el acceso a Internet tan solo esa revolución en mi cabeza hizo que me frustrara al no saber de ciertos temas hasta encontrar Wi-Fi. 

Y después vino la cereza del pastel, perdí mi celular, por ebria. Mi acceso a internet fue aún más austero al no tener algún dispositivo para conectarme y tener Wi-Fi cerca. Opte por usar la tablet, y cuando iba en el metro poder descargar artículos o libros para sobrevivir sin estar conectada. Suena a que soy una loca por estar en la red constantemente, y tal vez si, pero lo que hice fue recordar la época de la vocacional y que no me moría por no estar conectada. 

Justo era donde se me ocurrían las ideas más geniales para seguir con Feminos y en seguida se apagaba la inspiración porque no sabía hasta que hora podía escribir para poder publicarlo. 
No sabía de mis compañeros de Karate, no sabía de los próximos eventos, sentía que no sabía nada de nadie, pero una parte de mi se sentía en paz por no estar siempre al pendiente de todo. 

Y de repente me convencí a mi misma que estaba bien sin conexión, pero lo que si me volvía completamente loca e intratable era no poder escuchar música durante mi estancia en la oficina. 
Estoy tan acostumbrada a realizar mi trabajo con playlist, que el no tener música por dos días fueron el maldito infierno para terminar mis achivos. 

Así que recurrí a la salvación más arcaica posible, mi Spotify en el nokia "inservible" de mi novio. Fue un oasis dentro de todo este caos. 


-NARY

Continuara...

Convenio

"Es una constante en mi vida, el no estar satisfecha con lo que me rodea. No sé si llamarlo perfeccionismo o vació"

Toda la primera semana de Noviembre del 2018 me había preparado mentalmente para escuchar su repuesta ante mi propuesta.

"Lo siento, debo irme, tengo una oferta en Karate y no pienso desaprovecharla", había funcionado con Diana, y no me detuvo, hasta sentí que le hizo feliz librarse de mi. Me deseó suerte, claro a su manera, que aunque hubiese sido sincera jamás le hubiese creído, nuestra relación de Jefa-Empleada estaba bastante tocada por contestaciones mías que no dudo hayan sido groseras e imprudentes, hasta sus peticiones en los días que me tocaba entrenar, justo media hora antes de mi hora de salida. No soportábamos incluso compartir la misma mesa, o al menos esa era mi perspectiva.

Pero aquí, tuve miedo cuando se hizo "La propuesta", porque sentí que necesitaba un abogado, sentí que si, sonaba bastante convincente, "Quedate Yess, te cambiamos el horario", incluso lo creí demasiado bueno para ser verdad. Juro que pensé que había algo escondido en esas palabras. Jamás me sentí indispensable, de hecho eso fue lo que me convenció para poder mencionar mi renuncia, que alguien más podía hacer mi trabajo y hasta mejor que yo, alguien que amara estar más de 10 horas en una oficina sin nada más que hacer, que presumiera que su vida es genial por estar contratado por un outsourcing que contrata a otro para contratarte.
tía de la chingada.

Y un día solo ya no sentí el malestar, acomodé mis cosas para pode ir a entrenar, me bañe, e hice la pregunta ¿Hoy va haber entrenamiento?, "No, pero estamos viendo un lugar para entrenar" ¡Pum! Oficialmente odiaba al maldito virus, odie la situación y quería romper cosas, golpear a alguien, pero solo respire y dije, ok, será momento de alguna otra cosa mientras volvemos a entrenar.

Y ahí empezó todo. Desde el 10 de Diciembre del 2018 he sentido una tortura en el día a día, que relatare en aventuras en las próximas entradas. Una sería de aventuras que llevaran por titulo "Corten la cadena"

Vamos al primer capítulo: Receso