domingo, 27 de enero de 2019

Sin conexión

"Creí un momento que estaba en el paraíso, pero solo fue un momento de silencio para que pudiera reconocer que estaba a punto de conocer un infierno rutinario"

Los días pasaron después de tener un "Descanso" en el entrenamiento, todo parecía tranquilo, y por las mañanas tenía tiempo de poder leer o ver algunos vídeos sobre críticas hacia lo que sucedía en el mundo. Reproducía mi música preferida mientras desayunaba o tomaba una ducha larga. Sentía paz, y muchas ganas de salir a cualquier otra parte que no fuera la oficina. 

Tomaran mis letras como si no estuviera agradecida con mi trabajo y el dinero que aporta a mi economía y surgirán pensamientos de "Si quieres ganar mejor debiste estudiar más", y si pero también no. Claro que agradezco el dinero que me aporta cada quincena pero si de mi dependiera, iría a cualquier otro lugar.

Supongo que mi descontento empezó desde que nos limitaron el acceso a Internet, los días donde parecía odiar a todo el mundo tan solo bastaba poner de fondo en You tube algunas conferencias mientras terminaba de contabilizar pagos. Suena muy Millenial, lo sé pero eso hacía que todo pareciera un poco mejor, terminaba contenta y a tiempo.

Siempre he sido una persona que piensa mucho y bastante rápido, en mi mente puedo saltar de un tema a otro, realizar análisis, crear diálogos para diferentes escenas ficticias si es que pudiera suceder en la vida real. Al limitarme el acceso a Internet tan solo esa revolución en mi cabeza hizo que me frustrara al no saber de ciertos temas hasta encontrar Wi-Fi. 

Y después vino la cereza del pastel, perdí mi celular, por ebria. Mi acceso a internet fue aún más austero al no tener algún dispositivo para conectarme y tener Wi-Fi cerca. Opte por usar la tablet, y cuando iba en el metro poder descargar artículos o libros para sobrevivir sin estar conectada. Suena a que soy una loca por estar en la red constantemente, y tal vez si, pero lo que hice fue recordar la época de la vocacional y que no me moría por no estar conectada. 

Justo era donde se me ocurrían las ideas más geniales para seguir con Feminos y en seguida se apagaba la inspiración porque no sabía hasta que hora podía escribir para poder publicarlo. 
No sabía de mis compañeros de Karate, no sabía de los próximos eventos, sentía que no sabía nada de nadie, pero una parte de mi se sentía en paz por no estar siempre al pendiente de todo. 

Y de repente me convencí a mi misma que estaba bien sin conexión, pero lo que si me volvía completamente loca e intratable era no poder escuchar música durante mi estancia en la oficina. 
Estoy tan acostumbrada a realizar mi trabajo con playlist, que el no tener música por dos días fueron el maldito infierno para terminar mis achivos. 

Así que recurrí a la salvación más arcaica posible, mi Spotify en el nokia "inservible" de mi novio. Fue un oasis dentro de todo este caos. 


-NARY

Continuara...

No hay comentarios:

Publicar un comentario