sábado, 4 de junio de 2016
1910: Primera carta.
Querido:
Espero se encuentre muy bien, yo como sabrá me encuentro devastada ante su partida, desde el momento que desapareció las pesadillas volvieron,se me ha ido el apetito y las enfermedades están a la vuelta de la esquina. No es chantaje para que vuelva, aunque sabe que mis puertas están abiertas a su regreso, sino que no pensé que tuviera tanto efecto el que se fuera, o al menos que este duelo a diferencia de otros fuera tan catastrófico para mi ser.
Todo es muy cotidiano sin ninguna novedad, todo lleva su curso natural, hago mis actividades de siempre y algunas nuevas. He optado por cambiar mi alimentación, aunque sinceramente es desagradable, añoro la carne cada vez que veo que me sirven una porción de brocolí o lechuga, detesto la lechuga, prefiero las espinacas porque al menos saben a espinacas, la lechuga es muy simple. Siempre queda algo de comida en mi plato, he optado por decir que no me sirvan mucha porción.
He estado buscando libros interesantes que llenen mi apetito literario, ¿Me creerá que ninguno me satisface?, pensaba optar por novelas románticas para hacer más dramático el duelo, ya me conoce; pero incluso para mi es excesivo. Me interesó el género de ciencia-ficción, es bastante interesante pensar sobre algo irreal pero posible. También me interesa el tema del ocultismo, esoterismo y esas chunches misteriosas, no soy muy hábil en el tema pero me gustaría entender.
Le extraño caballero oscuro, aunque he visto rondar su sombra a metros de mi, y aunque usted no quiera se ha creado un vínculo, porque a distancia lo siento y usted a mi. Por favor vuelva pronto, espero tenga muchas aventuras, conozca todo lo sorprendente, se divierta como niño pero que regrese antes que llegue el olvido.
Suya,
N.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario